Puerto de Montevideo

Puerto de Montevideo

El Puerto y una nueva encrucijada nacional

Nuestra, tuya y de aquel

marzo 8, 2017 12:01 am   l   1 Comentario

Compartimos algunos elementos de análisis -e interrogantes- ante la propuesta del Gobierno Nacional de ampliar el muelle C del puerto de Montevideo como solución para “sacar la producción” de la proyectada tercera planta de celulosa del país -sujeta a la concreción de la expansión de UPM en Uruguay a partir de una inversión de unos 4.000 millones de dólares- y en el contexto de que se mantendría en suspenso un puerto de aguas profundas en Rocha.

Daniel Garín

Presentamos ideas y argumentos para alentar el debate sobre la ampliación de las dimensiones físicas de los puertos existentes en Uruguay o la suma de nuevos puertos acorde a las nuevas exigencias del transporte marítimo de ultramar. En última instancia algo necesario para mantener las condiciones normales y competitivas del actual flujo de bienes (productos y materias primas) que transitan por los puertos de esta región. Y hacerlo con buenos y eficaces servicios de logística, junto a razonables costos, para no erosionar la competitividad de varias cadenas productivas instaladas en el país -especialmente las que exportan bienes con bajo valor específico-.
Las referencias disponibles sobre los avances de los diálogos entre Gobierno Nacional y UPM son escasas, si bien en enero surgieron nuevas señales tras las reuniones que el presidente de la República, Tabaré Vázquez, tuvo con distintos intendentes departamentales. Igualmente, algunos comunicados de prensa citando frases de jerarcas expresaron titulares, pero poco desarrollo, contradictorios y con muchos trascendidos. En síntesis, la información trascendente continúa siendo restringida a ámbitos gubernamentales de reducida participación y con fuerte hermetismo sobre sus alcances y contenidos. Describir el escenario percibido no tiene intención de cuestionar el modo de operar, ya que la necesaria reserva de información relevante es prioridad en una iniciativa de esta envergadura. No obstante, se escuchan muchas inquietudes y aspiraciones de ciudadanos -y militantes frenteamplistas- de recibir información, porque a nadie escapan los enormes efectos esperados, especialmente sobre el trabajo y la producción nacional ante la llegada de la inversión anunciada. Por otra parte, se esperan efectos y resultados a favor de los objetivos en el plan de gobierno de la actual administración, al tiempo de obtener avances hacia objetivos estratégicos de transformación productiva y social que el Frente Amplio (FA) ha promovido desde sus gobiernos en sus compromisos programáticos. Por último, en el contexto político del “año bisagra” del tercer Gobierno Nacional del FA, tendría gran impacto político concretar una inversión de esta magnitud. Y con seguridad ayudará a desplegar una actitud ofensiva ante la oposición política, permitiendo difundir y comunicar nuevos logros junto a la defensa de las acertadas decisiones adoptadas por los sucesivos gobiernos bajo el mando de la izquierda nacional. Además, atento a que son tiempos de opinión ligera y crítica fácil, será conveniente acotar el espacio de retórica de la oposición y cerrar el paso al posible argumento de que Uruguay no está en condiciones de recibir esta importante inversión porque le hace falta una adecuada infraestructura de puertos para exportar la producción. O porque ofrecer beneficios operativos ferroviarios a la inversión sea a expensas de la comodidad y seguridad de la vida cotidiana de los compatriotas. Por ello y antes de seguir, conviene recordar que las administraciones frenteamplistas han realizado exitosos planes de inversión, ordenamiento operativo y gestión de los puertos que han permitido sucesivas ampliaciones de la capacidad portuaria nacional que, a su vez, han generado la normal salida de las cargas. De esta forma se ha contribuido a la sustentabilidad de los planes de negocios del país productivo, permitiendo mantener condiciones de eficacia y competitivas. Pero también la planificación en los puertos ha permitido atender el incremento en la demanda de servicios de calidad asociados al flujo de pasajeros que utilizan transportes marítimos, así como asegurar la venta de servicios logísticos portuarios a las cargas de la región y las empresas navieras. Sin embargo, esas condiciones de planificación y desarrollo han sido superadas ante el anuncio de la inversión de UPM y de que las cargas se trasladarán en trenes de gran porte que se desplazarán sobre las líneas férreas de AFE.
Sacar por el puerto de Montevideo los dos millones de toneladas de celulosa que UPM sumaría a su producción, implicaría un incremento significativo de la operativa de un puerto que está a tope. Entonces queremos considerar la conveniencia estratégica de solo expandir el puerto de Montevideo como única respuesta a las necesidades operativas expresadas por UPM. Decisión que, de hacerse firme con las actuales condiciones de manejo reservado, restringirá la participación ciudadana y la recepción de sus aportes, limitando una potencial construcción ciudadana y los procesos de apropiación social de “decisiones país” de gran impacto a corto, mediano y largo plazo. Con la intención de justificar por qué es necesario abrir una amplia y participativa discusión política estratégica, apuntamos grandes dudas e interrogantes a la decisión adoptada por el Ejecutivo nacional sobre el puerto de Montevideo. ¿Está en condiciones de ampliar las operaciones marítimas que demandarían las cargas de UPM? Esta interrogante surge tras observar recientes ampliaciones de muelles “ganados al mar” y un plan de adecuación de sus operaciones (se trasladaron a otro puerto las operaciones de la flota pesquera de ultramar y se está trabajando hacia una nueva terminal en la zona del Dique Mauá para la flota de transporte de pasajeros).
Otra duda surge de apreciar que a ese puerto a tope se sumaría una nueva operativa de gran magnitud: ¿no se perderán cargas y servicios que se ofrecen actualmente? Y llegar con trenes de gran porte hasta el propio muelle C significa sumar tránsito ferroviario a una zona que ya hoy genera mucha dificultad al tránsito vehicular. Las preguntas son: ¿podrá tolerar la movilidad urbana de esa parte de Montevideo/Región Metropolitana un incremento en la complejidad del tránsito vehicular? ¿Cómo afectará a la eficacia y eficiencia de la conexión vial entre el propio puerto de Montevideo y su área de “puerto seco” en las zonas de Rincón del Cerro/Paso de la Arena? Pero trascendiendo lo definido, la magnitud de esta inversión es una oportunidad para apalancar otras decisiones. El presidente de la República se ha expresado en el sentido de que la infraestructura ferroviaria proyectada para las necesidades de UPM podrá contribuir a mejorar costos y servicios a otras cargas. A lo que se puede sumar el desarrollo de otros territorios cercanos al puerto y estratégicos para la ciudad o el Área Metropolitana. Y por qué privarse de plantear que, ante la evidencia de que el puerto de Montevideo estaría llegando “a su techo” operativo, se retome la discusión y acción hacia el objetivo estratégico de construir el segundo puerto de aguas profundas para mantener y ampliar servicios portuarios al país y la región. Una vez más el puerto de Montevideo y sus demandas, surgidas de planificaciones geopolíticas externas, ponen a los pobladores de esta región en una encrucijada de decisiones estratégicas. Por esta razón solicitamos la instalación de un espacio de participación para fomentar un activo debate político sobre necesidades de puertos e infraestructura productiva que permitan sustentar la expansión productiva nacional y preservando equilibrios con los objetivos de desarrollo de la ciudad y con una pacífica convivencia de las actividades presentes en el territorio.
Pero también para tomar distancia del “que el gobierno lo decida” y aproximarse a ser sujetos de decisión en el diálogo político, entre ciudadanos interesados y militantes políticos y sociales, apuntando a concertar un modelo de desarrollo con fuerte incidencia de lo productivo. Y mientras se construye el acuerdo, lograr la pertenencia necesaria para luego contribuir a la difusión del proyecto y posicionarse en una actitud ferviente de defensa en unidad.


1 comentario

  • Jose Billares Blanco dice:

    Primero que nada quien le dijo a Ud. que esa carga saldra por Muelle C. Le inforno señor que ya dentro del puerto se estan haciendo los trabajos de via hacia el unico lugar que debe y puede sacar esa mercaderia desde Montevideo que es TCP, la unica terminal con toda la logistica ya hoy disponible para eso.

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